Contenidos:

Todos solemos pasar gran parte de nuestra vida en el trabajo, la mayoría tenemos jornadas laborales de 8, 12 y 14 horas diarias que van de lunes a viernes o de lunes a sábado, incluso hasta los días domingos, esto hace que invirtamos un tiempo mínimo de 40 horas semanales trabajando, donde sobrellevamos una gran infinidad de circunstancias.

Imagínate entonces si trabajas un promedio de 300 días al año por un aproximado de 40 años, llegamos a invertir un mínimo de 96.000 horas en nuestro trabajo, sin incluir la ida y regreso a este, las reuniones y eventos extraordinarios, los quehaceres que suelen atenderse desde casa y el tiempo que invertimos pensando en cómo solventar cada conflicto.

Todo este panorama, se ajusta a un contexto y persona totalmente diferente, sin embargo, todos coinciden en episodios de estrés laboral.

¿Qué causa el estrés laboral?

Son diversas las condiciones que causan este tipo de estrés, haciendo que la persona se sature emocional o físicamente por la presión de su jornada de trabajo. Sus casusas son:

  • Fuerte nivel de responsabilidad en el trabajo.
  • Exceso de trabajo (se sobrepasan las funciones a la que eres contratado).
  • Un ambiente laboral tóxico.
  • Relaciones laborales conflictivas: no hay un equipo de trabajo, se encuentra en tu entorno un elemento distractor (individuo que no trabaja y no aporta al equipo, solo distrae), hay personas competitivas que buscan la rivalidad.
  • Un espacio laboral no formidable.
  • Tiempo reducido en el cumplimiento de las funciones.

A lo anteriormente expuesto, se pueden sumar experiencias y procesos sociales y psicológicos personales que afectan el ámbito laboral de nuestras vidas.

¿Cuáles son sus consecuencias?

Cada quien presenta síntomas particulares cuando se encuentra en un episodio de estrés laboral, pero los más comunes son:

  • Mal humor en el trabajo, en la calle y en el hogar.
  • Tristeza e incluso procesos depresivos.
  • Agotamiento físico y mental.
  • Disminución de la excelencia y la productividad en el trabajo, hasta el no cumplimiento de sus labores.
  • Migraña, dolores musculares, hipertensión, afecciones inmunológicas.

Si bien es cierto que el estrés laboral afecta al trabajador, esto impacta de manera negativa al equipo o colectivo de trabajo.

4 Consejos para afrontar el estrés laboral

Toma nota y ponlos en práctica:

Nº 1. Acepta

Si no aceptas la situación que estás viviendo y no evalúas el impacto de esta en tu vida, no podrás solventarla y liberarte de ese episodio de estrés laboral.

Visualiza tu entorno, identifica aquellos agentes que te afectan, medita en su solución y ejecútala. Mitiga lo que te hace daño.

Nº 2 Busca ayuda

Los seres humanos solemos callar cada una de nuestras situaciones para no mostrar debilidad y eso no es bueno. Lo mejor es exteriorizar nuestras dudas y quejas. Busca siempre ayuda de alguien de tu entorno laboral, social y de un especialista (preferiblemente un psicólogo).

No es bueno que expongas tu salud por un trabajo. Si consideras que debes tomarte un tiempo, ¡hazlo!

Nº 3 Crea hábitos

Adentro y afuera de tu trabajo debes crear hábitos con los que puedas mitigar el impacto de tu jornada y presión laboral. Por ello:

  • Medita y realiza ejercicios de respiración.
  • Tómate un vaso de agua con el que puedas reiniciar tu organismo.
  • Ríe, lee un libro en tus horas libres, sal a bailar, a comer y comparte con personas que te llenen de energía.
  • ¡Dile no a la predisposición!

Nº 4 Mídete

Eres del tamaño de tus retos. Eres fuerte, valiente y cualquier situación la puedes solventar y si no puedes por ti solo, apóyate en alguien. Concibe a tu trabajo como un reto en el que ganarás.

¡Disfruta tu trabajo!

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

*